{"id":6419,"date":"2022-05-30T14:25:26","date_gmt":"2022-05-30T17:25:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/?p=6419"},"modified":"2022-05-30T21:47:45","modified_gmt":"2022-05-31T00:47:45","slug":"infancia-moral-primeras-lecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/","title":{"rendered":"Lecciones morales de la primera infancia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6419?print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"imagen_pdf\" title=\"Ver PDF\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 32px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 32\/32;\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6419?print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"imagen_impresi\u00f3n\" title=\"Imprimir contenido\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 32px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 32\/32;\" \/><\/a><\/div>\n<p class=\"has-small-font-size\">Foto de samer daboul: https:\/\/www.pexels.com\/pt-br\/foto\/fotografia-de-criancas-felizes-1815257\/<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera que se haya aventurado a conocer un poco m\u00e1s de la historia de Allan Kardec sabe que fue educado por el m\u00e9todo Pestalozzi, siendo uno de sus disc\u00edpulos m\u00e1s ejemplares. Para su maestro, la educaci\u00f3n debe estar guiada por los principios de la fraternidad y el amor, lejos de los conceptos de pecado y castigo, que moldearon mucho el pensamiento de Kardec, que luego se bas\u00f3 a\u00fan m\u00e1s plenamente en el Espiritualismo Racional y, m\u00e1s tarde, en el Espiritismo. Sabemos tambi\u00e9n que el car\u00e1cter investigador y humilde del profesor Rivail tambi\u00e9n fue formado fundamentalmente por esta educaci\u00f3n, guiada por la exploraci\u00f3n de las ciencias naturales a trav\u00e9s del m\u00e9todo cient\u00edfico, y esto, por supuesto, explica mucho la forma en que actu\u00f3 contra el Espiritismo. .<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto: fraternidad, aprendizaje a trav\u00e9s de los principios morales del bien y de las leyes de Dios, caridad desinteresada, que es fruto de ese aprendizaje, humildad, que nace del coraz\u00f3n de quien nunca toma por principio que su palabra es lo \u00faltimo, en fin, todo lo que se encierra en la metodolog\u00eda pestalozziana- sienta las bases para una educaci\u00f3n de mucha mejor calidad, desde los primeros pasos del ser humano en la Tierra. Es, no dudo en decirlo, una de las mayores herramientas para la (trans)formaci\u00f3n de la sociedad, complementada grandemente por la comprensi\u00f3n de las leyes que el Espiritismo vino a demostrar. Los dos, juntos, tienen el mayor poder, desde la infancia, para impedir la instalaci\u00f3n o el desarrollo de los h\u00e1bitos m\u00e1s nocivos para el individuo y para la sociedad -el ego\u00edsmo y el orgullo- pero, hasta el d\u00eda de hoy, ninguno de los dos ha ganado el espacio que merece. , por el apego humano a falsos conceptos que, a primera vista, parecen agradar, pero que, en el fondo, s\u00f3lo provocan infelicidad y demora.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ejemplificar todo esto, nada mejor que reproducir, \u00edntegramente, el contenido del art\u00edculo hom\u00f3nimo de Allan Kardec, presentado en la Revista Esp\u00edrita de febrero de 1864.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>De todas las heridas morales de la Sociedad, parece que el ego\u00edsmo es la m\u00e1s dif\u00edcil de erradicar. En efecto, lo es tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s se nutre de los h\u00e1bitos mismos de la educaci\u00f3n. Parece que se da la tarea de despertar, desde la cuna, ciertas pasiones que luego se convierten en una segunda naturaleza. Y se maravillan de los vicios de la Sociedad, cuando los ni\u00f1os la chupan con su leche. He aqu\u00ed un ejemplo que, como cualquiera puede juzgar, pertenece m\u00e1s a la regla que a la excepci\u00f3n.<\/p><p>En una familia sabemos que hay una ni\u00f1a de entre cuatro y cinco a\u00f1os, de una inteligencia rara, pero que tiene los peque\u00f1os defectos de los ni\u00f1os mimados, es decir, es un poco caprichosa, llorona, testaruda, y no siempre le agradece. cuando se le da algo., que los padres se cuidan mucho de corregir, porque aparte de estos defectos, seg\u00fan ellos, tiene un coraz\u00f3n de oro, una expresi\u00f3n consagrada. A ver c\u00f3mo consiguen quitar esas peque\u00f1as manchas y conservar el oro en su pureza.<\/p><p>Un d\u00eda le llevaron un dulce al ni\u00f1o y, como de costumbre, le dijeron: \u201cTe lo comer\u00e1s si eres bueno\u201d. Primera lecci\u00f3n de gusto por lo dulce. Cu\u00e1ntas veces, en la mesa, le dicen a un ni\u00f1o que no comer\u00e1 esa merienda si llora. \u201cHaz esto o haz aquello\u201d, dicen, \u201cy tendr\u00e1s crema\u201d o cualquier otra cosa que le agrade, y el ni\u00f1o se ve obligado, no por la raz\u00f3n, sino para satisfacer un deseo sensual ((Deseo de los sentidos )) eso le pica.<\/p><p>Peor a\u00fan cuando se les dice, lo que no es menos frecuente, que le dar\u00e1n su pieza a otra persona. Aqu\u00ed, no es solo la gula lo que est\u00e1 en juego, es la envidia. El ni\u00f1o har\u00e1 lo que se le diga, no s\u00f3lo para tenerlo, sino para que el otro ni\u00f1o no lo tenga. \u00bfQuieres darle una lecci\u00f3n de generosidad? Entonces le dicen: \u201cDale esta fruta o este juguete a fulano de tal\u201d. Si se niega, no dejan de a\u00f1adir, para estimular en ella un buen sentimiento: \u201cTe dar\u00e9 otro\u201d, para que el ni\u00f1o no se decida a ser generoso si no est\u00e1 seguro de no perder nada.<\/p><p>Un d\u00eda asistimos a un hecho muy caracter\u00edstico en este g\u00e9nero. Se trataba de un ni\u00f1o de unos dos a\u00f1os y medio, a quien le hab\u00edan hecho una amenaza similar, agregando: \u201cSe lo daremos a tu hermanito, y no tendr\u00e1s nada\u201d. Para hacer m\u00e1s sensible la lecci\u00f3n, pusieron la pieza en el plato del hermanito, quien tom\u00f3 el asunto en serio y se comi\u00f3 la porci\u00f3n. Al ver esto, el otro se puso rojo y no le tom\u00f3 ni al padre ni a la madre ver el destello de ira y odio que sal\u00eda de sus ojos. La semilla fue sembrada: \u00bfpodr\u00eda producir buen grano?<\/p><p>Volvamos a la chica de la que hablamos. Como ella no se dio cuenta de la amenaza, sabiendo por experiencia que pocas veces la cumpl\u00edan, esta vez fueron m\u00e1s firmes, pues entendieron que era necesario dominar a este peque\u00f1o personaje, y no esperar a que adquiriera una mala costumbre con la edad. Dijeron que es necesario instruir a los ni\u00f1os desde temprano, m\u00e1xima muy sabia, y para ponerla en pr\u00e1ctica, he aqu\u00ed lo que hicieron: \u201cTe prometo, dijo la madre, que si no obedeces, ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana te dar\u00e9 tu pastel a la primera pobre chica que pase&quot;. Dicho y hecho.<\/p><p>Esta vez quer\u00edan cumplir su promesa y darle una buena lecci\u00f3n. As\u00ed que al d\u00eda siguiente, por la ma\u00f1ana, habiendo visto a una mendiga en la calle, la trajeron y obligaron a su hija a tomarla de la mano y ella misma le dio su pastel. Luego alabaron su docilidad. Moraleja de la historia: la hija dijo: \u201cSi hubiera sabido esto, me habr\u00eda apresurado a comer el pastel ayer\u201d. Y todos aplaudieron esta ingeniosa respuesta. En efecto, el ni\u00f1o hab\u00eda recibido una fuerte lecci\u00f3n, pero de puro ego\u00edsmo, que no dejar\u00e1 de aprovechar en otra ocasi\u00f3n, pues ya sabe cu\u00e1nto cuesta la generosidad forzada. Habr\u00e1 que ver qu\u00e9 frutos dar\u00e1 luego esta semilla cuando, ya mayor, el ni\u00f1o aplique esta moraleja a cosas m\u00e1s serias que un pastel.<\/p><p>\u00bfSabes todos los pensamientos que este solo hecho pudo haber hecho germinar en esa cabecita? Despu\u00e9s de eso, \u00bfc\u00f3mo quieres que un ni\u00f1o no sea ego\u00edsta cuando, en vez de despertar en \u00e9l el placer de dar y representar la felicidad del que lo recibe, le imponen un sacrificio como castigo? \u00bfNo est\u00e1 inspirando aversi\u00f3n al acto de dar ya los necesitados?<\/p><p>Otro h\u00e1bito, igualmente frecuente, es castigar al ni\u00f1o mand\u00e1ndolo a comer a la cocina con los sirvientes. El castigo consiste menos en la exclusi\u00f3n de la mesa que en la humillaci\u00f3n de ir a la mesa de los sirvientes. As\u00ed es como, desde temprana edad, se inocula el virus de la sensualidad, el ego\u00edsmo, el orgullo, el desprecio por los inferiores, las pasiones, en una palabra, que son justamente consideradas como las heridas de la Humanidad.<\/p><p>Es necesario estar dotado de un car\u00e1cter excepcionalmente bueno para resistir tales influencias, producidas en la edad m\u00e1s impresionable, en la que ni la voluntad ni la experiencia pueden encontrar un contrapeso. As\u00ed, por muy poco que se encuentre all\u00ed el germen de las malas pasiones, que es el caso m\u00e1s ordinario, dada la naturaleza de la mayor\u00eda de los esp\u00edritus que se encarnan en la Tierra, no puede dejar de desarrollarse bajo tales influencias, siendo necesario observar las m\u00ednimos rastros para reprimirlos.<\/p><p>Sin duda, la culpa es de los padres, pero hay que decir que muchas veces pecan m\u00e1s por ignorancia que por mala voluntad. En muchos hay indudable despreocupaci\u00f3n culpable, pero en muchos otros la intenci\u00f3n es buena, pero es el remedio el que no vale nada, o el que est\u00e1 mal aplicado.<\/p><p>Como primeros m\u00e9dicos de las almas de sus hijos, los padres deben ser instruidos, no s\u00f3lo en sus deberes, sino tambi\u00e9n en los medios para cumplirlos. No basta que el m\u00e9dico sepa que debe buscar una cura, es necesario saber c\u00f3mo actuar. Ahora bien, para los padres, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los medios para instruirse en esta parte tan importante de su tarea? Hoy se da mucha instrucci\u00f3n a las mujeres; la hacen pasar ex\u00e1menes rigurosos, pero \u00bfse le pidi\u00f3 alguna vez a la madre que supiera c\u00f3mo levantar la moral de su hijo?<\/p><p>Te ense\u00f1an recetas caseras, pero \u00bfera iniciado a los mil y un secretos para gobernar corazones j\u00f3venes?<\/p><p>Los padres, por lo tanto, no son guiados por su propia iniciativa. Es por eso que tan a menudo siguen el camino equivocado. As\u00ed, en los errores de sus hijos mayores, recogen el amargo fruto de su inexperiencia o de su incomprendida ternura, y toda la Sociedad recibe el contragolpe.<\/p><p>Considerando que el ego\u00edsmo y el orgullo son reconocidamente la fuente de la mayor\u00eda de las miserias humanas; que mientras ellos reine en la Tierra, no se puede esperar paz, ni caridad, ni fraternidad, por lo que es necesario atacarlos en estado embrionario, sin esperar a que cobren vida.<\/p><p>\u00bfPuede el Espiritismo remediar este mal? Sin duda, y no dudamos en decir que es el \u00fanico lo suficientemente poderoso para detenerlo, desde el nuevo punto de vista con el que nos permite percibir la misi\u00f3n y responsabilidad de los padres; dar a conocer la fuente de las cualidades innatas, buenas o malas; mostrando la acci\u00f3n que puede ejercerse sobre los esp\u00edritus encarnados y desencarnados; dando la fe inquebrantable que sanciona los deberes; finalmente, moralizando a sus propios padres. Ya prueba su eficacia por el medio m\u00e1s racional empleado en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os en familias verdaderamente esp\u00edritas. Los nuevos horizontes que abre el Espiritismo hacen que las cosas se vean de otra manera. Siendo su objetivo el progreso moral de la Humanidad, inevitablemente tendr\u00e1 que arrojar luz sobre el grave problema de la educaci\u00f3n moral, fuente primera de la moralizaci\u00f3n de las masas. Un d\u00eda se comprender\u00e1 que esta rama de la educaci\u00f3n tiene sus principios, sus reglas, como la educaci\u00f3n intelectual, en una palabra, que es una verdadera ciencia. Quiz\u00e1 un d\u00eda tambi\u00e9n se impondr\u00e1 a toda madre de familia la obligaci\u00f3n de poseer estos conocimientos, como se le impone al abogado conocer el Derecho.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Kardec da plena importancia a la responsabilidad que tenemos con los ni\u00f1os y sus h\u00e1bitos. El Espiritismo muestra el origen de las tendencias innatas de los ni\u00f1os, pero tambi\u00e9n demuestra que el Esp\u00edritu encarnado en un ni\u00f1o puede no ser fuerte a\u00fan para resistir un mal h\u00e1bito que sus padres o cuidadores le inculquen desde los primeros pasos. As\u00ed, se crean imperfecciones que pueden costar mucho superar... <\/p>\n\n\n\n<p>Com\u00fanmente, en la carne, el fruto de estas imperfecciones llevar\u00e1 a preguntarse: \u201c\u00bfqu\u00e9 hice yo para merecer esto?\u201d, o bien \u201c\u00bfd\u00f3nde me equivoqu\u00e9?\u201d. Sin embargo, basta que la raz\u00f3n le hable un poco m\u00e1s alto a la conciencia para que se lancen en pesados lamentos, nacidos del fruto de la comprensi\u00f3n de que el sufrimiento que el ni\u00f1o pudo haber atravesado no s\u00f3lo en una, sino en muchas vidas terrenales, se origin\u00f3, si no en todo, pero al menos en parte, en la primera semilla sembrada y cultivada por quienes deben ayudarlos a desarrollarse bajo la moral del bien, ya no alejarse de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, padres y cuidadores, mucha m\u00e1s atenci\u00f3n a los Esp\u00edritus que Dios os encomend\u00f3 como hijos. Ser\u00e1n vuestras propias conciencias, y no Dios, las que ma\u00f1ana os cobrar\u00e1n...<\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=\"true\">\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground: #ffffff !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocos conocen el rostro educativo de Allan Kardec, como verdadero disc\u00edpulo de Pestalozzi. Este maravilloso art\u00edculo de la Revista Esp\u00edrita de 1864 nos muestra un poco de ese rostro.<\/p>","protected":false},"author":12,"featured_media":6420,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,17],"tags":[317,318,319],"class_list":["post-6419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-assuntos-diversos","category-em-destaque","tag-moral","tag-pedagogia","tag-pestalozzi"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.1 (Yoast SEO v27.2) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia - Grupo de Estudos O Legado de Allan Kardec<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/articulos-2\/destacado-2\/infancia-moral-primeras-lecciones\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Poucos conhecem a face educadora de Allan Kardec, como verdadeiro disc\u00edpulo de Pestalozzi. Esse maravilhoso artigo da Revista Esp\u00edrita de 1864 nos mostra um pouco dessa face.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/articulos-2\/destacado-2\/infancia-moral-primeras-lecciones\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Grupo de Estudos O Legado de Allan Kardec\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-05-30T17:25:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-05-31T00:47:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Paulo Degering R Jr\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Paulo Degering R Jr\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\"},\"author\":{\"name\":\"Paulo Degering R Jr\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8\"},\"headline\":\"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia\",\"datePublished\":\"2022-05-30T17:25:26+00:00\",\"dateModified\":\"2022-05-31T00:47:45+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\"},\"wordCount\":2033,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg\",\"keywords\":[\"moral\",\"pedagogia\",\"pestalozzi\"],\"articleSection\":[\"Assuntos Diversos\",\"Em Destaque\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\",\"url\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\",\"name\":\"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia - Grupo de Estudos O Legado de Allan Kardec\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg\",\"datePublished\":\"2022-05-30T17:25:26+00:00\",\"dateModified\":\"2022-05-31T00:47:45+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg\",\"width\":1200,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"In\u00edcio\",\"item\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/\",\"name\":\"Grupo de Estudos O Legado de Allan Kardec\",\"description\":\"Grupo de Estudos voltado ao aprofundamento do estudo do Espiritismo\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8\",\"name\":\"Paulo Degering R Jr\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Paulo Degering R Jr\"},\"url\":\"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/artigos\/author\/paulo-degering-rosa-junior\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Primeras lecciones morales de la infancia - Grupo de Estudio El Legado de Allan Kardec","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/articulos-2\/destacado-2\/infancia-moral-primeras-lecciones\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia","og_description":"Poucos conhecem a face educadora de Allan Kardec, como verdadeiro disc\u00edpulo de Pestalozzi. Esse maravilhoso artigo da Revista Esp\u00edrita de 1864 nos mostra um pouco dessa face.","og_url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/articulos-2\/destacado-2\/infancia-moral-primeras-lecciones\/","og_site_name":"Grupo de Estudos O Legado de Allan Kardec","article_published_time":"2022-05-30T17:25:26+00:00","article_modified_time":"2022-05-31T00:47:45+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":800,"url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Paulo Degering R Jr","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Paulo Degering R Jr","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/"},"author":{"name":"Paulo Degering R Jr","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8"},"headline":"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia","datePublished":"2022-05-30T17:25:26+00:00","dateModified":"2022-05-31T00:47:45+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/"},"wordCount":2033,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg","keywords":["moral","pedagogia","pestalozzi"],"articleSection":["Assuntos Diversos","Em Destaque"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/","url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/","name":"Primeras lecciones morales de la infancia - Grupo de Estudio El Legado de Allan Kardec","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg","datePublished":"2022-05-30T17:25:26+00:00","dateModified":"2022-05-31T00:47:45+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/pexels-samer-daboul-1815257.jpg","width":1200,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/artigos\/em-destaque\/primeiras-licoes-de-moral-da-infancia\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"In\u00edcio","item":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Primeiras li\u00e7\u00f5es de moral da inf\u00e2ncia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#website","url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/","name":"Grupo de Estudio El Legado de Allan Kardec","description":"Grupo de Estudio destinado a profundizar el estudio del Espiritismo","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/#\/schema\/person\/1aaace837bed864843c5c64bb068ada8","name":"Paulo Degering R Jr.","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5ec7a36bbebae506e9d72b049bd621e6e4c85382a1370608fa53c8bb1f3311a2?s=96&d=mm&r=g","caption":"Paulo Degering R Jr"},"url":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/artigos\/author\/paulo-degering-rosa-junior\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6419"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6425,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6419\/revisions\/6425"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.geolegadodeallankardec.com.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6419"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}